Aquella voz en la cocina
Llegue al viejo barrio ese, casi abandonado con mi esposa de 25 años y yo también.
Decidimos comprar una casa para armar nuestro hogar, nos topamos con una bella casa, pero de muy mala reputación, era llamada “la casa de la desollada”.
Los vecinos hablaban pésimo de aquella casa. Se hablaba de espectros del mas allá y muchas mas tonterías. Como maría (mi esposa) y yo éramos ateos decidimos no darles importancia.
Nuestras cosas ya estaban acomodadas; decidimos descansar por que el día fue muy agotador.
Los primeros días trascurrieron sin percances, muy pasivos, pero cierto día, para ser mas preciso el séptimo día (7… numero del infierno), sentimos susurros en la cocina.
Aquellas historias que nos contaban, empezaban a tomar un toque de horror, por que aquellos sonidos extraños parecían no ser normales.
María se fue al cuarto, yo baje a ver. Me encontré con las luces prendidas, y un gato negro sobre la mesada, la ventana estaba abierta, por lo que pensé que solo era que ese estúpido gato se había metido.
Cuando mi esposa lo vio, decidió que era una muy buena mascota, y que la quería conservar.
Yo accedí pensando que no traería problemas. Pero esa noche los maúllos del gato no nos dejaron dormir.
No era un maulló normal, era tal como una oración… le dije a maría q mañana por la tarde iría a dejar el gato muy lejos de casa.
Le costo mucho alejarse de el, pues era muy lindo, pero para mi, en ese gato había algo malo.
Los días transcurrieron normales, hasta siete días después, cuando el gato volvió a aparecer.
Decidí que era hora de deshacerme del gato, al día siguiente lo ahorcaría.
Fui al granero y colgué una soga, el gato me miraba atentamente, pero en un momento, en el que estaba terminando el último nudo el gato desapareció de mi vista.
Un frio helado atravesó mi cuerpo, las puertas se cerraron, y escuche miles de gritos, incluido es de maría.
Estaba realmente asustado. El gato había desaparecido y no lo veía por ningún lado; un resplandor rojo ardiente me encandilo la cara. El mismísimo demonio estaba delante de mí.
Estaba totalmente confundido, a mi de pequeño me criaron con el pensamiento de que los ángeles y demonios no existe, pero en ese preciso momento tenia un demonio en frente mío.
Mi sangre se helo, mis huesos empezaron a dolerme, todo mi cuerpo se desvanecía frente a esa mole roja sangre. Mi vida fue un pasaje rápido frente a mis ojos.
Cuando desperté, estaba al lado de maría, en la cocina. Estábamos atados, no había forma de desatarnos. Al cabo de unos minutos, aquellos susurros se empezaron a sentir. Una desesperación nos invadió el cuerpo.
Aquella mole apareció en la arcada de la cocina muy amenazante, con unos cuantos artilugios extraños.
Tomo a maría y la puso parada contra la pared. Yo sentí una gran impotencia al no poder ayudarla, el demonio empezó a desollarla con unas tijeras extrañas. La sangre inundaba la habitación. María gritaba y lloraba, hasta el momento en que su fin llego, y cerro sus ojos.
Fue mi turno. Fue algo raro, el demonio me desato y me dijo:
“si vuelves a cuestionar mi existencia, te arrepentirás”.
Lo dijo en una lengua muy extraña, no entiendo aun como lo entendí.
Ese día me dejo con un trauma. Hoy soy un sectario que adora al señor del averno.
Aquel demonio me perdono la vida, pero… ¿Por qué?
¿Era alguien especial yo? Tal vez, con el paso del tiempo vaya entendiendo cosas, pero todo a su tiempo.